Qué es el DLC en RPG (downloadable content) es una expansión de pago del juego base que añade contenido nuevo después del lanzamiento. En los RPG eso suele ser más líneas de historia, ubicaciones nuevas, personajes y equipo.
Qué recibes exactamente en el DLC
No todos los DLC son iguales. A veces compras solo un pack pequeño con una misión o un conjunto de objetos. Otras veces recibes una expansión grande que añade un mapa nuevo, varias horas de historia y otra parte del juego.
En los RPG suele ser más valioso justo ese tipo más grande de expansión, porque agranda el mundo en el que ya te has metido. Cuando te gusta la historia, recibes otra línea. Cuando te gusta el build y el equipo, recibes armas nuevas, armaduras y habilidades. Cuando te gusta explorar, se abre una zona nueva.
La mayoría de expansiones de RPG añaden una mezcla de estas cosas:
- Nuevas misiones de historia y secundarias que amplían el argumento principal o abren una línea totalmente nueva
- Zonas y ubicaciones nuevas, a veces regiones enteras con mapa propio
- Personajes nuevos, diálogos y relaciones que no estaban en el juego base
- Armas, armaduras y habilidades nuevas que empujan el build a niveles más altos
- Una ampliación o un final alternativo de la historia principal
En The Witcher 3 las expansiones Corazones de piedra y Sangre y vino muestran cómo un DLC puede ser casi tan grande como un juego aparte. Sangre y vino añadió la región nueva Toussaint y otras decenas de horas de contenido.
Cómo funciona el DLC en la práctica
El DLC no lo compras como un juego nuevo aparte. Compras contenido que se engancha al juego base y sin él casi nunca se puede ni arrancar. Por eso en Steam o en consola siempre ves el aviso de que para el DLC necesitas tener la versión base del juego.
En la tienda luego te sueles topar con varias variantes. El juego base es solo la edición original sin extras. Al lado suele haber un season pass, que junta varios DLC en un solo pack. Y al final Complete Edition, Gold Edition o edición Game of the Year, que suelen unir el juego base y las expansiones grandes en una sola compra.
Lo importante de esto es simple. No compras una pegatina en la caja, compras contenido concreto. En un juego Complete Edition sí significa todo lo que importa. En otro pueden ir también packs cosméticos, soundtrack o bonus que en el juego casi no notas. Por eso tiene sentido abrir siempre la lista de lo que el pack lleva de verdad.
No todo DLC vale lo mismo
La palabra DLC suena igual cada vez, pero el contenido puede variar muchísimo. A veces es un extra pequeño que mete una armadura, unos objetos o una misión bonus de una hora. Otras veces recibes una expansión grande que agranda el mapa, añade personajes nuevos y te da otra rama de historia fuerte.
Justo por eso no merece la pena comprar DLC a ciegas solo por el nombre. En un RPG de historia vale más una expansión grande que packs cosméticos minúsculos. Cuando te importa sobre todo el mundo, las misiones y las decisiones, mira más las expansiones que los bonus pequeños alrededor.
Comprarlo ya cuando sabes que quieres el juego entero
Esta variante tiene sentido en el momento en que estás convencido de que quieres jugar el juego completo de principio a fin y todavía más. Coges el juego base y todas las expansiones de una vez, casi siempre como Complete Edition o edición Game of the Year.
La ventaja es que lo tienes todo desde el primer arranque y no tienes que pensar si el DLC te compensa o no. En juegos más viejos estas ediciones completas además suelen bajar tanto en oferta que salen más baratas que el juego base más dos expansiones compradas por separado.
La pega es que al principio pagas más. Cuando al final ves que el juego no te enganchó tanto, pagaste de más por contenido que no jugaste.
Esperar a terminarlo cuando no estás seguro
El segundo enfoque es más razonable cuando no sabes si el juego te va a gustar lo bastante como para querer seguir. Primero terminas la historia principal y solo según la impresión decides si quieres gastar en más contenido.
De este modo no tiras dinero en algo que al final no jugarías de todas formas. Cuando el juego después de terminarlo no te gusta tanto, ahorras y pasas al siguiente título. Si por el contrario te engancha y quieres más, compras el DLC más tarde, a menudo a mejor precio, porque las expansiones con el tiempo bajan.
Este enfoque es razonable sobre todo en juegos nuevos a precio completo. El juego base te lo juegas, ves si te sientan bien el combate, el ritmo y el mundo, y solo entonces te ocupas de las expansiones. Ahorras dinero y te ahorras la sensación de haberte comprado contenido por si acaso al que al final nunca volviste.
Regla simple
Si ya sabes que de un RPG concreto quieres sacar el máximo, coge la edición completa de una. Si dudas, termina primero la historia principal y compra expansiones solo en el momento en que tienes claro que quieres seguir.
En juegos grandes de historia además mira si compras una expansión de verdad o solo bonus pequeños alrededor. La primera te añade otra parte del juego. Los segundos solo rellenan lo que ya tienes. Cuando quieres ver cómo funciona ese contenido en un juego concreto, echa un vistazo a la reseña de The Witcher 3 o directo a la guía de Nueva partida + en The Witcher 3.
